Invitando a una Extraña

Mi mamá se había integrado a Vino Nuevo El Paso, pero mi Hermana y yo no del todo. Ella no faltaba los domingos y hasta había empezado a servir en Xtreme Kids. Un día de verano, mi mama me castigó porque había salido con mis amigas. Me dijo que me alistara porque me iba ir con ella a servir en Club de Verano. Por como estaba la situación yo no me sentía muy feliz de ir. No es que no me gustara, de hecho yo no sabia que era eso muy bien. Yo me imaginaba que iba a ser pura gente grande cuidando de niños, estilo guardería.

Al llegar me encontré con jóvenes de mi edad sirviendo de corazón. Supongo que ellos no estaba ahí por castigados sino por gusto. Cada uno de ellos tenían mucha energía, estaban disfrazados y emocionados con forme iban llegando los niños. Ahí conocí a un par de personas con las que me tocó ayudar. Supieron de inmediato que era nueva y me invitaron a Visión Juvenil. Le pedí permiso a mi mamá ya que estaba en medio de un castigo y si me dejó. En ese entonces, Visión Juvenil era cada sábado. Al terminarse la semana de club de verano, decidí si ir a Visión Juvenil para intentar algo nuevo.

Al llegar, vi una mesa de gente vendiendo boletos afuera de Visión Juvenil. Me acerque a preguntar pensando que cobraban al entrar. Pero terminé hablando con una joven que me explicó que la siguiente semana era “el congreso” escuche atenta y hasta me convenció de comprar mi boleto. Pasó la semana y decidí asistir aunque no tuviera con quién sentarme ya que me había hablado muy buenas cosas de esto. Aunque fui voluntariamente sin que nadie me castigara, mi corazón no estaba listo para lo que estaba a punto de recibir.

Me di cuenta que Dios me había estado preparando para llegar a ese lugar. Ese momento donde mi cabeza testaruda entendió ese amor de Dios por mi. En ese congreso tuve mi primer encuentro con Dios. Me sumergió tan a fondo su espíritu que mi cambio surgió de inmediato. No fue fácil, ya que tuve que dejar amistades que no me hacían nada bien. Platiqué con lideres y me apoyaban en momentos que los que sabían que era débil. Varias veces ya me estaba alistando para salir con mis viejas amistades y me llamaban mis lideres y terminaba yéndome a tomar café, platicar con amigos de visión juvenil y llegar a tiempo a mi casa.

Es impactante lo que me hizo el que personas que no conocía se tomaron la molestia de invitarme, que la joven en la taquilla me explicó y me convenció a asistir al evento. Que los lideres de visión juvenil saben que esta pasando en tu vida personal y te apoyan aún fuera de la reunión.

Mi vida nunca fue lo mismo después de que Jesús me tocó. Yo soy una de esas personas que no estaría aquí si alguien no hubiera sido obediente a cuando el pastor nos exhorta a invitar a alguien. Tenía a mi mamá, pero no es lo mismo a cuando alguien de tu edad, que es un completo desconocido te dice que hay un lugar para nosotros los jóvenes en la iglesia local.

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